Y vio Iacov una escalera, por ella ascendían y descendían los ángeles celestiales, al despertar entendió que este lugar eran “los portales del cielo” Por donde se elevan nuestras tefilot.
Hashem le dijo a nuestro patriarca Iaakov: “… Y te expandirás al este al oeste, al norte y al sur”. El Rebe tomó este versículo bíblico como forma de vida y fundamento del movimiento Jabad.
Referente a la Mitzvá de la noche de Pesaj, nos dice la Hagadá: “Le contarás a tus hijos en ese día… ¿Cuando? Cuando la Matzá y el Maror estén tu mesa”.
El hombre es comparado a un árbol y el niño a una semilla. Por ínfimo que sea el descuido que le proporcionemos a esa semilla, influirá increíblemente en el futuro árbol.